sábado, 15 de agosto de 2009

Dar vueltas


Miro su cara. Miro bien su cara y me doy cuenta de que deja de ser la cara de siempre. Deja de ser la cara que cada mañana me sorprende con un gesto distinto al despertarla. Miro su cara y ya la extraño. Después de dar unas vueltas con esa idea, acabo sin saber dónde estoy. Exactamente sin saber dónde está la gasolinera y el complejo industrial desaforadamente iluminado que conforman mi paisaje. Seguramente el otro camino era el correcto.

1 comentario:

  1. seguramente tampoco el otro camino era el correcto. Seguramente el camino correcto era volar sobre el complejo industrial hasta que tu coche se conviertiera en un platillo volador.

    y si, estás muy blanco.
    que bueno que me copies.

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